En GVH Internacional trabajamos cada día con una pregunta clave: ¿cómo podemos tomar decisiones que nos hagan crecer sin perder nuestra identidad?
Este texto nace de una conversación con una coach que también es mi amiga y de una observación sencilla pero poderosa: la necesidad de aprobación de los demás. Si alguna vez te has detenido a preguntarte por qué cedes ante las opiniones ajenas, esta lectura te ofrece un camino práctico, cercano y lleno de inspiración.
¿De dónde nace la necesidad de aprobación?
Desde que aprendemos a pensar, buscamos la aprobación de personas importantes: padres, maestros, amigos, parejas, mentores. Esa búsqueda puede guiarnos hacia valores compartidos y límites sanos, pero, en exceso, nos aleja de lo que realmente queremos.
Quise compartir una anécdota personal para ilustrar el punto. A los 16 años, cuando tuve mi primer novio, antes de responder busqué la aprobación de mi hermana mayor. Esa decisión no era solo sobre la relación, era sobre cómo me definía ante alguien en quien confiaba. ¿Cuántas veces tomamos decisiones movidos por la aprobación de otros? ¿Qué hacemos cada día para complacer a las personas que nos rodean? ¿Complacer nos acerca a la felicidad o nos distorsiona nuestra propia voz?
- Pregunta para ti: ¿qué decisiones has tomado últimamente buscando la aprobación de alguien más?

Matizar entre consultar y complacer
Existe una distinción crucial: consultar y complacer.
- Consultar significa pedir perspectivas a personas relevantes para enriquecer tu visión, escuchar y luego decidir desde tus propias prioridades.
- Complacer implica hacer lo que otros quieren, a veces sin respetar tus límites, lo que puede dispersar tu identidad y, a la larga, hacerte perder la claridad sobre lo que realmente quieres.
En mi experiencia, aprender a consultar de forma consciente a quienes importan me permitió alinear sus aportes con mi visión. Eso hizo que mis decisiones fueran más fieles a mí misma.
- Sugerencia para ti: cuando pidas opiniones, hazlo con un propósito claro y escucha con atención, pero decide desde tus valores y límites.
Hacia una reeducación emocional y práctica
Despertar y reeducar nuestra relación con la aprobación es posible y, sobre todo, liberador. Aquí tienes un enfoque práctico para empezar hoy mismo:
- Identifica a las personas relevantes para ti: define quiénes influyen de verdad en tu vida y en quiénes confías para una retroalimentación constructiva.
- Define tu visión: escribe qué quieres lograr a corto y mediano plazo y qué valores deben guiar tus decisiones.
- Consulta con propósito: busca opiniones que aporten claridad y alínealas con tu visión.
- Toma decisiones informadas: escucha, pero decide desde tus prioridades, límites y bienestar. También ten en cuenta, que decidas a través de indagar en el contexto de la decisión que vas a tomar, no tomes decisiones por impulsividad.
- Protege tu identidad: aprende a decir “no” cuando sea necesario y respeta tu autenticidad.
- Frase clave para ti: vivir para complacer al mundo es agotador; vivir con propósito es liberador.
Puertas abiertas hacia un liderazgo auténtico
Cuando reduces la necesidad de aprobación, abres la puerta a un liderazgo más auténtico y efectivo.
No se trata de cerrarte ante la opinión de los demás, sino de situarla en su lugar: como una fuente de información que aporta valor, sin que determine tu camino. En nuestra academia, trabajamos con herramientas prácticas para convertir este impulso en una fuerza que potencie tu autoconfianza, tu claridad y tu capacidad de acción.
- Ejercicio corto de coaching: escribe una meta importante y, para cada persona de tu entorno, anota qué tipo de feedback te aporta de manera constructiva. Luego, decide qué feedback utilizarás y qué dejarás de lado, manteniendo tu visión.
Conexión entre emoción y acción
La emoción no es enemiga del progreso; puede ser un motor si aprendemos a manejarla. Reconocer cuándo la necesidad de aprobación se activa nos permite pausar, reevaluar y responder con intención. Esa pausa consciente genera confianza, y la confianza es la base de decisiones consistentes.
- Mensaje para ti: tu identidad no se negocia; se cultiva con decisiones que reflejan tus valores y tu propósito.
Si este enfoque resuena contigo, en nuestra academia de Coaching te acompañamos a fortalecer la autoconfianza, aclarar tu visión y diseñar rutinas de decisión que prioricen tu bienestar y tu propósito ¿estás listo para tomar acción en pro de tu sentido de la identidad?
– Gladys Virginia, Coach.
De acuerdo totalmente, la necesidad de aprobación viene del hecho de querer complacer a todos y no es sano, lo experimente. En mi certificado aprendí, que si puedo escuchar a los demás y tomar de allí lo que esté alineado con mi propia necesidad y mis valores. Gracias por compartir esa valiosa información